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Los mecanismos de poder: bio-política y “población” en el pensamiento de M. Foucault.

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Como es sabido los mecanismos de dominación en la modernidad tardía han sufrido importantes cambios en relación a los inicios de la denominada edad contemporánea. Los/as ostentadores del poder han perfeccionado el engranaje y la dominación tiene mecanismos más sutiles en conjunto a mejores sistemas represivos. En ese terreno, es que han debido surgir nuevos análisis respecto a los mecanismos de control y es ahí donde destaca la figura de Michel Foucault.

Si bien, Foucault se ha caracterizado por ser un autor un tanto polémico, sus estudios y reflexiones respecto al poder y los mecanismos de dominación no deberían ser indiferentes para nadie. Sus numerosas investigaciones respecto a las instituciones sociales – que lo llevo a estudiar la relación de poder/conocimiento – llaman a no dejarlo de lado. Si bien podríamos señalar importantes falencias en sus reflexiones (que dígase de pasó no pretendo abordarlas en profundidad en este escrito) es de destacar que también entrega interesantes luces respecto al funcionamiento de los nuevos engranajes de control utilizados en la actualidad.

El presente ensayo se abocará a su análisis de los mecanismos de poder, en el cual propongo, esboza de forma concreta su propuesta respecto a lo que sería el bio-poder. A su vez, se buscó vincular aquello con su concepto de población, considerando que para el autor, su utilización es clave para entender los cambios en como los aparatos de dominación identifican a sus “objetivos”.

Para aquello, se consideraron los trabajos de Foucault: Tecnologías del Yo y otros textos afines y Vigilar y Castigar, además del libroSeguridad, territorio, población, curso hecho por éste en el Collège de France, y en donde aborda dicha temática.

 I.

Un primer paso para adentrarnos en su pensamiento y abordar los objetivos de las presentes lineas debe ser la definición bio-poder. Para el filosofo francés, dicho concepto hace referencia a las prácticas que comenzaron a desarrollar los Estados modernos a partir del siglo XVIII, de forma de controlar a la población y someter sus cuerpos. En palabras del Foucault (2006), bio-poder es:

el conjunto de mecanismos por medio de los cuales aquello que, en la especie humana, constituye sus rasgosbiológicos fundamentales podrá ser parte de una política, una estrategia política, una estrategia general delpoder; en otras palabras, cómo, a partir del siglo XVIII, la sociedad, las sociedades occidentales modernas,tomaron en cuenta el hecho biológico fundamental de que el hombre constituye una especie humana”(p. 15).

Desde una óptica negativa de poder, Foucault señala que la clave política de las sociedades occidentales modernas es prestar atención a la vida -al hecho biológico- siendo su objetivo preservarla. En tal sentido, se configura la idea de una bio-política, que tendría la característica de ocuparse por regular a una “masa” – por medio del bio-poder – buscando impactar el poder del soberano – elpoder político – sobre todos los aspectos de la vida de una población.

Este hecho no sería fortuito, los cambios en los mecanismos de poder, producidos en los sXVII y sXVII, tendrían como razón la transformación de la política en economía-política. El interés por la preservación de la vida – el “hacer vivir” –, en el pensamiento de Foucault, tiene un trasfondo económico, debido a que las epidemias pasarían a ser consideradas ya no únicamente como causas frecuentes de deceso sino como factores que habrían disminuido las fuerzas y energías de lxs trabajadorxs, y por tanto, reducido su tiempo de trabajo. Las nuevas tecnologías, por tanto, se abocaron en nuevos objetos de saber y control – natalidad, mortalidad y longevidad –, reemplazando a las epidemias, a partir de fines del sXVIII, por las endemias.

Como se dijo, los nuevos requerimientos para que se ejerza la dominación, las nuevas necesidades del poder tendrán como resultado la transformación, o mejor dicho, el surgimientos de mecanismos de poder nuevos, que forjaron la idea de población. Este termino comienza así a referirse al “nuevo” objeto de la política, que reconfigurada como bio-política, empieza a aproximarse a nuevas formas de control y sometimiento de los individuos.

Para comprender de mejor forma la concepción de población y comprender con ello el importante cambio en las lógicas detrás de la dominación, es necesario considerar que para Foucault han existido tres modalidades, con características diferentes, para comprender lo que él denomina como mecanismos de poder:

En primer término,los mecanismos juridico-legales (“castigo”), es decir, la sanción de una ley y la fijación del castigo para quien la infrinja, lo que crea una barrera entre lo permitido y lo vedado (Foucault, 2006. p. 20) . De este modo, “el castigo debe tener como objetivolas consecuencias del delito, entendidas como la serie de desórdenes que es capaz de iniciar” (Foucault, 1994. p. 97), apelando a castigar en proporción al daño causado por la violación del “pacto social”.  En segundo lugar, los mecanismos disciplinarios, los cuales encuadran la ley por medio de la vigilancia y la corrección. Mecanismos concentrados en el “culpable”, que vigilan y diagnostican al individuo y intentando transformarlo.Y en tercer término, surgen los dispositivos de seguridad, que insertan el robo como un acontecimiento de probabilidades, que posibilita generar un calculo de costos.  Esto permitiría a su vez, la superar la lógica binaria permitido/vedado, para establecer una media óptima e introducir un limite de lo aceptable que no debe ser superado (2006. p. 21).

Sin embargo, para Foucault (2006), el predominio de los dispositivos de seguridad, no vendrían a reemplazar a los anteriores mecanismosde poder, sino que los complementará, existiendo una interrelación con ellos, generándose solo la complejización de estos:

No tenemos mecanismos de seguridad que tomen el lugar de los mecanismos disciplinarios, que a su vez hayantomado el lugar de los mecanismos jurídico legales. De hecho, hay una serie de edificios complejos en los cualesel cambio afectará, desde luego, las técnicas mismas que van a perfeccionarse o en todo caso a complicarse,pero lo que va a cambiar es sobre todo la dominante, o más exactamente, el sistema de correlación entre losmecanismos jurídico legales, los mecanismos disciplinarios y los mecanismos de seguridad”(p. 23).

En otras palabras, nos plantea que la economía de poder pudo concentrarse en un tipo de mecanismo más que en otro, pero no deja de ninguna forma de lado a los otros. Produciéndose una definición poco clara de límites claros entre un mecanismo u otro, gracias a su multiplicidad y diversas formas para correlacionarse y entrecruzarse.

Para explicar mejor este punto hay que considerar que Foucault sugirió que en el siglo XIX la tecnología de disciplinamiento se acompaño y ayudo por una tecnología de regulación y aseguración, que a diferencia de la primera – dedicada a un adiestramiento individual mediante un trabajo sobre el cuerpo –, empieza a ocuparse por medio de mecanismos globales de obtener estados totales de regularidad – “equilibrio” – que permitan ejercer un mejor control.

Lo que transforma en relevante este cambio es que mientras el mecanismo disciplinario se ocupa primordialmente de individualizar, como método para ejercer poder sobre el cuerpo, los dispositivos de seguridad comienzan a dirigirse al grupo, a la “masa”.  Esta nueva técnica ya no se abocará al hombre-cuerpo, sino que al hombre-especie, homogeneizando a los individuos en un sujeto colectivo proclive a ser introducido en ciertos margenes.

 En efecto, para Foucault (2006)“la disciplina, desde luego,analiza, descompone a los individuos, los lugares, los tiempos,los gestos, losactos, las operaciones. Los descompone en elementos que son suficientes para percibirlos, por un lado, y modificarlos,por otro” (p.75). Se trata por tanto, de individualizar y estudiar al sujeto con el fin de corregir su actuar – atacando hasta en su cuerpo – para ajustarlo a la ley. Mientras que por su parte, los dispositivos de seguridad son un poder que generan una totalización diferente a la antiguasoberanía del príncipe:

en vez de afectar a los individuos como un conjunto de sujetos de derecho capaces de acciones voluntariasasísucedía con la soberanía -, en vez de afectarlos como una multiplicidad de organismos, de cuerpos susceptiblesde prestaciones, y de prestaciones exigidas como en la disciplina, se tratará de afectar, precisamente, a unapoblación. Me refiero a una multiplicidad de individuos que están y sólo existen profunda, esencial,biológicamente ligados a la materialidad dentro de la cual existen” (pp. 41-42).

En sus palabras es posible notar como el individuo – o mejor dicho los individuos – se ven homogeneizados, volviéndose “masa”, y se catalogan como población debido a que los dispositivos de seguridad no tendrán como fin cambiar su actuar de forma individual sino colectivamente. Aquí, la totalización de los componentes no significará negar su individualidad, esa es tarea de los mecanismos de disciplinarios, sino de ejercer una forma diferente de control sobre las personas, buscando su encauzamiento colectivo. En ello Foucault es explicito, la soberanía se remite a un territorio, la disciplina al cuerpo del individuo y la seguridad, por ultimo, a una “masa”, dígase a una población (p. 27).

Este cambio en los mecanismos de poder puede entenderse también como parte del proceso de urbanización y expansión demográfica que sufrirán, principalmente, las ciudades occidentales en el siglo XIX y principios del sXX. En efecto, la totalización realizada por losdispositivos de seguridad pueden explicarse por la transformación de las ciudades en metrópolis que terminaron por volver a sus habitantes en seres anónimos difíciles de ser identificados por los mecanismos de poder. En tal sentido, si bien no se renuncia a individualizar a lapoblación – se crean nuevos métodos de identificación –, el poder apelará a influir en el colectivo para manejar la circulación e intercambio dentro de la ciudad – generando evaluaciones probabilísticas con mapeos del territorio y la población. Este punto se desarrollará con mayor profundidad más adelante.

II.

Llegado a este punto, es posible inferir como en Foucault existiría una relación inherente entre vida, población y gobierno, que tendrá como factor trascendental al contexto histórico para la comprensión de la relación vida/política. De hecho, en su visión podemos ver como la estructuración del actual modelo de dominación y el consiguiente predominio de los dispositivos de seguridad tienen su explicación histórica incluso en los cimientos del pensamiento contemporáneo.

En esta línea, es en Tecnologías del yo y otros textos afines, en donde Foucault (1990) desarrolló un análisis en el cual determina la existencia de dos corrientes de poder, que han co-existido. Por un lado, un poder centralizado(r), que tendría como su forma política al Estado. Y por otro, un poder pastoral, que detenta técnicas de poder orientadas al individuo, para gobernarlo de forma continua y permanentemente (p. 98).

Para clarificar esto nos detendremos en la descripción y comparación hecha por el filosofo francés, del poder pastoral y su diferencia con el pensamiento político griego, debido a que es en esta comparación en donde pareciera reflejarse con claridad las características asumidas por el pensamiento político contemporáneo en su visión.

Una primera diferencia que identifico entre la antigua Grecia y el pensamiento judeocristiano es la relación con la tierra. Por una parte, los dioses griegos poseían la tierra y es esta posesión original la que habría determinado las relaciones entre los hombres y los dioses. Mientras que el pastor sería alguien que más bien ejerce el poder sobre un rebaño, y no sobre una tierra, siendo esta relación crucial en el cristianismo (p. 100). En segundo lugar, observa que el papel del “líder” en ambos pensamientos difiere. En efecto, para lxs griegos un buen legislador no solo era capaz de resolver los conflictos sino también desaparecía dejando tras de sí una ciudad fuertemente dotada de leyes, lo que posibilitaba romper la dependencia con él. En contraste, el pastor cumple un papel de mucha más trascendencia al ser él quien reúne a los individuos dispersos, es decir, sin él el rebaño desaparece – no existe. En tercer lugar, el filosofo francés remarco como a pesar de que en ambos pensamientos se da un papel de salvadores a sus lideres en el cristianismo éste rol tomo una faceta nueva. Nos dice, en tal sentido: “Al dios griego se le pedía una tierra fecunda y cosechas abundantes. Pero no se le exigía mantener a un rebaño día a día”,en tanto que el pastor debe no solo salvar “a todos” sino que “a todos juntos” al surgir un peligro. El pastor porta una bondad, constante e individualizada, e incluso propone un fin a su rebaño(p. 101). Y en último lugar, si bien el ejercicio del poder era un deber en ambos casos, en el caso del griego su sacrificio se veía compensado por la inmortalidad, mientras que para el pastor su bondad es abnegación, ya que sus acciones son únicamente en favor del bien del rebaño (p. 102).

Para Foucault, en tal sentido, las diferencias sustanciales entre el poder pastoral, y la forma de poder griego, consistirían en laindividualización totalizadora que genera el primer tipo de poder. Ello debido a que, la tarea del pastor, si bien es ocuparse de todaslas necesidades de sus ovejas y encarrilarlas por el buen camino, para realizar dicha acción es necesario que sepa todas las necesidades deéstas, cuidándolas, agrupándolas y organizándolas de la mejor forma posible. De modo tal, que el desarrollo de la tecnología pastoral en la gestión de la humanidad hace un cambio profundo en las estructuras de la sociedad antigua, y a su juicio, podría explicar el expansionismo y belicismo de las sociedades europeas modernas (p. 104) (1).

De esta forma, existe una distinción clara entre el poder político de los antiguos,y el poder político cristiano, el poder pastoral. En esa línea, Foucault (1990) planteará que para los antiguos:

el arte real de gobernar consistía en reunir a los seres vivos en una comunidad que reposara sobre la concordiay la amistad, y en tejer así el más maravilloso de todos los tejidos. Toda la población, esclavos y hombres libresenvueltos en sus pliegues” (p. 109).

Para él, el poder político en la antigüedad no reposaba en pastores, sino que la tarea del líder solo consistía en asegurar la unidad de la ciudad, generar relaciones, pero no salvaguardar a los individuos agrupados en ésta. Así, en la antigua Grecia “el problema político es el dela relación entre lo uno y la multitud en el marco de la ciudad y de sus ciudadanos” (p. 110). Por el contrario, en las sociedades modernas la figura del líder/pastor asume mayores atribuciones siendo una relación comando/obediencia.

Al volverse una obligación ocuparse del bienestar del rebaño el pastor asume una postura de vigía que busca ver todo. Se desprende, por tanto, que el poder pastoral conlleva una obediencia total hacia el líder/pastor, a la vez que una dependencia total al mismo, generándose una tecnología totalizadora pero que individualiza a su vez. La necesidad de salvaguardar al individuo y al colectivo conjuntamente llevará a un plano de la dominación diferente que habría llevado, a juicio de Foucault, a los mecanismos de poder a ocuparse de los individuos de múltiples formas, con cruces y correlaciones diversas.

Lo anterior, por supuesto tiene directa relación con las lógicas y usos del aparato de dominación por excelencia: el Estado. Foucault, no duda en establecer en Tecnologías de Yo, como el poder individualizador de forma pastoral impacta en las racionalidades surgidas en el ejercicio de poder del Estado.

Sin buscar explicar la conformación histórica del Estado, el filosofo francés, se adentra en las racionalidades del Estado como forma de comprender su ejercicio de poder. En tal sentido, señala dos de sus lógicas. La primera, la “razón de Estado” sería un tipo de arte – o conocimiento – que tiene como objetivo empoderarse a sí mismo, ya que “la finalidad de semejante arte de gobernar consisteprecisamente en no reforzar el poder que un príncipe puede ejercer sobre su dominio” sino que reforzar el poder del Estado (p. 125). Por tanto, era una lógica ocupada de las potencialidades del Estado, con el fin de definir su diferencia con el poder divino, la familia o la comunidad en los siglos XVI y XVII. La segunda, la “teoría de la policía” surge como producto de una mayor circulación de personas, gracias al enorme crecimiento demográfico experimentado por las ciudades en la modernidad y llevaría a que se vuelvan necesarios nuevosmecanismos de poder. En dicha línea, la policía empieza a definir el lugar y objetivos de intervención del Estado. Por lo que, toma como objeto al ser humano y su idea se vuelve mantenerlo vivo, y no solo ello sino que éste viva de la mejor forma posible. Se comienza, así a realizar un control de la “comunicación’, es decir, de las actividades comunes de los individuos (trabajo, producción, intercambio, comodidades)” acrecentando con ello el poder del Estado (p. 131), volviéndose la cultura también objeto de la policía.

Foucault, por consiguiente, nota la historicidad del pensamiento de dominación e intenta reconstruir sus continuidades y discontinuidades. Define que poder no sería más que un tipo de relación entre individuos –relaciones especificas no determinadas por el intercambio, la producción y la comunicación. Una relación que hace que algunos hombres puedan, en mayor o menor medida, determinar por completo la conducta de otros hombres. Postulando de esta manera que en las relaciones entre humanos existirían innumerables factores que determinan al poder. Sugiriendo la existencia de una racionalidad – una cierta forma de racionalidad – diferente a la económica, productiva o al pensamiento científico, en el gobierno del “hombre por el hombre” (p. 139).

De acuerdo a lo expuesto, notamos como para Foucault el poder lejos de ser un fenómeno estático por el contrario es un proceso que siempre está en constante movimiento. El poder lejos de ser un “simple” ejercicio de fuerzas, en su pensamiento, se presenta como una forma de racionalidad con lógicas y usos propios. Una racionalidad que sería capaz en la actualidad de volcarse a modificar no solo el comportamiento de los individuos sino que también sus mentes y cuerpos para sus propios fines. Por ello, genera sus propias categorizaciones, y sus mecanismos forjaran su objeto en base a ello.

En tal sentido, podemos notar como Foucault termina señalando como el poder con su nuevo enfoque bio-politico comienza a cambiar el antiguo “equilibrio” publico/privado al invadir espacio que hasta antes de la irrupción de los dispositivos de seguridad eran entendidos como parte de la incumbencia privada. Es decir, como el poder avanza del simple “castigo” para influir en los individuos a buscar cambiar y/o regular los comportamientos de las personas.

III.

Para ir concluyendo, el surgimiento de esta forma de poder, dígase el bio-poder, es lo a juicio de Foucault fue creando a la población, transformando al individuo jurídico en un dato dentro de una masa de individuos (2). Es precisamente esta nueva forma de racionalidad del poder, que fue individualizando a la “masa” para determinar sus características, la que termina por producir una concepción totalizadora. Eldispositivo de seguridad – la variedad de mecanismos de poder que actúan sobre el individuo/especie – surge por tanto del cruce de un poder individualizador pastoral con el poder totalizador del Estado. Y no funcionará solo sino que se apoyará – e incluso multiplicará – los mecanismos de disciplinamiento y castigo. En palabras de Foucault (1996):

decir que el poder se apoderó de la vida, o por lo menos, que durante el siglo XIX tomo a su cargo la vida,equivale a decir que llegó a ocupar toda la superficie que se extiende de lo orgánico a lo biológico, del cuerpo a lapoblación, a través del doble juego de las tecnologías de la disciplina y de las tecnologías de la regulación” (p. 204).

De acuerdo a lo anterior, notamos como es el desarrollo de nuevas tecnologías de poder, las que forjan mecanismos que buscan influir, dominar y controlar al individuo en todas las facetas posible. Y Precisamente en el concepto de población, donde Foucault vio como los se estructuro su objeto y muestra sus ambiciones y logicas tras de sí. Con este termino, la racionalidad del poder comenzaría a agrupar a una variopinta multiplicidad de individuos para clasificarlos por sus lazos biológicos y espacios en común, perfeccionado sus mecanismos y llevando sus sueños de control a nuevos niveles.

Si bien, es fácil no verse atraído por un un análisis a primera vista exhaustivo respecto a las lógicas de la dominación, no hay que obviar las posibles deficiencias en la propuesta teórica de Foucault. Aunque, como se indico en un principio, estas líneas están lejos de haber pretendido articular una critica a los planteamientos de éste autor, no deja de ser importante mencionar ciertos puntos a considerar al aproximarse a su trabajo. En primer termino, no se debe eludir su marcado sello euro-céntrico y pasar por alto que su análisis es realizado principalmente respeto a los mecanismos de poder generados en Europa, y las racionalidades propias de las potencias europeas, que sin dejar sumamente relevantes en nuestro quehacer revolucionario, nos dejan tarea teórica abierta para nuestras propias sociedades. En segundo lugar, su propuesta al desmarcarse en parte de los aparatos opresivos, al poner al poder en un plano cotidiano – influyendo en nuestras mentes y colocando practicas “normales” – puede llevar a entender, en términos de praxis política, que al poder se le debe combatir en nuestro propio cuerpo, de modo individual, perdiéndose de vista con ello la lucha con “lxs de arriba” (3). Por ultimo, no se debe olvidar que su análisis esta dotado de una importante falta de empirismo al centrarse más en elementos de reflexión filosófica que de estudios científico/prácticos. Para ser justos, y concluyendo, Foucault debe ser entendido con sus aciertos y limites, viendo su trabajo como una propuesta interesante para comprender las lógicas y racionalidades tras la dominación pero que debe pasar por un filtro práctico para ser utilizada en nuestros contextos y realidades.

Notas

1. En tal sentido, Foucault (1990) señalará como una peculiaridad del pensamiento judeo-cristiano occidental el desarrollar “una ‘extraña’ tecnología de poder cuyo objeto era la inmensa mayoría de los hombres agrupados en un rebaño con un puñado de factores”. (1990, p. 104)

2. Foucault (2006) dirá: “La población es un dato dependiente de toda una serie de variables que le impiden, entonces, ser transparente a la acción del soberano, o hacen que la relación entre una y otro no pueda ser del mero orden de la obediencia o el rechazo de la obediencia, la obediencia o la revuelta”(p. 94)

3. Este punto y otros pueden verse una critica desde una perspectiva libertaria en Vuelta al poder según Michel Foucault de Philippe Pelletier publicado en el periódico Tierra y Libertad, Madrid. Mayo 2014.

Bibliografía

  • Foucault, Michel. Genealogía del racismo. Editorial Altamira, La Plata. 1996.

  • Foucault, Michel. Seguridad, territorio, población. Curso en el Collège de France (1977-1978). Fondo de Cultura Económica, 2006.

  • Foucault, Michel. Tecnologías del yo y otros textos afines. Ediciones Paidós, Barcelona, 1990.

  • Foucault, Michel. Vigilar y castigar: nacimiento de la prisión. Siglo veintiuno, España, 1994.

  • Pelletier, Philippe. Vuelta al poder según Michel Foucault. Periódico Tierra y Libertad. Madrid, mayo 2014.

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